domingo, abril 10, 2011

Marc Riboud

Nunca he sido una apasionada de hacer fotos, todo lo contrario, pero ver las fotos de los demás me encanta.

Hace unos meses leí el libro "descubriendo a Robert Capa" de Susana Fortes y disfruté del París de vino y rosas y de una bonita historia. Pero además, me ha permitido encontrar un montón de fotografos increíbles, como Marc Riboud. Dejo sus palabras en este desierto y una parte de su legado:

Sorpresas visuales, felicidades efímeras del instante.
La belleza, al igual que lo divertido y lo extraño, está por todas partes y hay que atraparla antes de que escape del centinela más vigilante.
La magia de una sonrisa y la ráfaga de viento en una vela sólo duran el momento de un suspiro y ya no regresarán. El ojo y el corazón desean la bruma, y cuando ésta envuelve un paisaje, se torna elegante y sutil como un bonito vestido.
besines mil