un mundo que compartir
Hoy, consultando un libro he encontrado este trozo tan bonito sobre los viajes. He querido incluirlo en este blog y más después de hacer memoria y pensar a raíz de la entrada del blog de Oscar Calzado "Cuestión de actitud" en www.ileon.com.
Como sabéis, admiro a los que son capaces de escribir mis sentimientos sin conocerme y encontrar palabras como estas simplemente al abrir un libro, ¿no es emocionante la vida?
Espero que lo disfrutéis tanto como yo...
¿Por qué no leer sencillamente? ¿Por qué viajar? ¿Es que no podemos ser felices quedándonos en casa y leyendo simplemente, o transportarnos o navegando por las maravillas del mundo y absorberlas de esta manera? No.
Los libros, los vídeos e Internet nunca son substitutos de las expereincias que cambian la vida. Como yo, se darán cuenta, que hay lugares y experiencias y sentimientos que cambian la vida y no se puede saber cuáles son por adelantado. La alegría de viajar es la sorpresa, el factor del cosquilleo.
Durante un rato, quizá no más de unos minutos, vuelves a sentir la ráfaga de alegría y asombro que con la llegada del amor joven. Y dices, "¡Oh, Dios mío, no tenía ni idea de que esta montaña o ese temlo iban a ser tan pequeños, o tan grandes, o tan bonitos!". El momento pasa, porque los seres humanos no pueden mantener tanta felicidad, pero la memoria permanece marcada por la emoción.
¿Puede uno seguir siendo el mismo después de ver por primera vez las Pirámides, el Everest o el Gran Cañón, o los templos de Angkor Wat? No crean que la experiencia cambiará el mundo directamente. Su efecto es privado, y si no es privado, es fácil que sea tan tedioso como la dicha de una inyección de vacaciones reciclada como un cliché.
Miles de personas ven estas visiones cada año, y sus reacciones no hacen mejorar al mundo. Siempre que pasa algo tremendo, sólo es para uno mismo. No hay una forma segura, salvo que seas poeta o artista, de transferir el sentimiento a la cabeza del otro. Es mejor no intentarlo, sino abrazarlo para uno mismo, y saber que has ganado algo indescriptible.
John Man
Besines mil.


3 Comments:
Muy cierto Esther. Somos en gran medida aquello que experimentamos y las experiencias dependen de como estimules tu mente, !Qué mejor que estimularla viajando y conociendo nuevas gentes, costumbres, lenguas culturas...de hecho ¿Qué seriamos sin ello?
Genaro Postura jaja
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Fantástica entrada Esther, gracias por compartir con todos nosotros.
En mi caso, viajar y vivir en otros países ha sido y es mi mayor ilusión desde hace ya muchos años, y espero que nunca deje de serlo. Cada vez que te montas en un avión es como una primera vez, por muy acostumbrado que estes a volar.
Pero cuando por motivos de la vida, viajo menos o vuelvo a vivir en mi ciudad de origen, donde siempre me vuelvo más cómodo y lleno de compromisos sociales, que me paralizan y bloquean, busco alternativas a viajar. Alternativas como aprovechar cada encuentro que surge con un extranjero que vive aquí, volver a mirar mis fotos de viajes pasados, buscar en internet información, fotos, videos, etc... y como no, sentarme en mi silloncito a degustar unas cuantas National Geographic.
Y como última alternativa, me pillo el coche o la bici y me voy a visitar pueblecillos cercanos, que también de otra forma me hacen viajar y aprender de lo inmeditamente cercano, porque parace que a veces nos olvidamos de esto en pro simplemente de ir lejos.
Publicar un comentario
<< Home