I never walk alone...
Vaya fin de semana...
La esperada visita de las chicas de Wroclaw se hizo esperar, pero mereció la pena!
una parte del grupo, las green girls y Nuri, llegaron a la estación Centralna y allí estaba yo, tarde...pero con la lección aprendida, para decirles de carrerilla todo lo que había aprendido del Palacio de la Cultura y las Ciencias de Varsovia, que sería el primer reclamo turístico que verían nada más salir de la estación.
Aprovechando su estupor ante mis conocimientos, las introduje ilegalmente en el metro y en la media hora que dura el trayecto hasta las afueras, me fueron contando una trola, que parecía totalmente verdad, de cómo mi querido profesor de inglés, se había enrollado con Nuri y como yo, me había quedado sin la oportunidad de probar suerte.
Al llegar a casa, feliz porque sabía que yo no tenía nada que hacer con Pawel II, pero que al menos una amiga podría "catarlo", me encontré al resto del grupo en la puerta de mi casa, para saludar, darnos las maletas y hasta luego.
Aunque parecía que sería un finde tranquilo de ocio y turismo, Nuri no sólo tenía la sorpresa de su primer falso beso con Pawel II, sino también la beca a la que quería aplicar y a la que teníamos que ayudarla. así nos dieron casi las 3 del viernes, cambiando frases, inventando historias...
El sábado estuvo repleto de descubrimientos, empezamos las visita en el Palacio de Cultura de día, vimos Varsovia desde el cielo y descubrimos al "Elefante con ropa interior de encaje" (así es como llaman al monstruoso monumento) por dentro.
tras los altos humos, bajamos a la superficie y emprendimos el camino hacia el casco antiguo, alucinando con lo bonito de esta parte de la ciudad que nada tiene que ver con el resto. Vimos de nuevo a Copérnico, que junto con Adam Mickiewicz y Josef Poniatowski, son ya como de la familia, ya que nos los encontramos en muchos de los sitios que visitamos.
Pasamos por todas las iglesias, Santa Ana, los Carmelitas, San Juan, La Santa Cruz, la Universidad, El Palacio Real, bailamos hip hop delante del palacio... y cuando casi habíamos llegado al rynek... emprendimos una nueva ruta, esta vez para tratar de encontrar un restaurante para comer...acabando finalmente en un restaurante judío cerca de la plaza de la ciudad nueva que no nos convenció demasiado.
Por la tarde llegamos al Rynek, foto con la sirena, con las casas, callejeamos por el casco viejo, cantamos canciones de cuando éramos pequeñas, llegamos a la plaza nueva, seguimos haciendo fotos...y fuimos desviándonos hacia la otra parte de la ciudad.
llegamos al monumento del levantamiento de Varsovia, a la plaza de Pilsudskiego, la tumba del soldado desconocido y ahí hicimos nueva parada. En la tuba al soldado desconocido hay siempre dos soldados, rifle en mano, impertérritos que luchan contra el frío y que vigilan que no se apague el fuego de esta tumba.
tuvimos suerte y además de poder presenciar el cambio de guardia, momento inolvidable en nuestras vidas, nos vimos rodeados sólo de españoles, menos los soldados y decidimos establecer un "spanish meeting point", un grupo de 7 erasmus de Córdoba, una excursión numerosa del liceo francés de Madrid y nosotras 7 éramos los protas de una super foto improvisada delante de los jardines Sajones.
tras ver todo lo que la guía y yo misma habíamos descubierto en esa zona, nos dirigimos a un recién abierto cozy café, que son nuestra especialidad y nos tomamos un buen chocolate y té para entrar en calor y charlar un rato
después del café, ya era de noche, casi las 9.30 y Nuria nos estaba exigiendo puntualidad para ayudarla a crear un blog para que con un poco de suerte será su camino a una temporada en Francia.
will be continued...


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